Brochas de maquillaje

Brochas de maquillaje para base, polvos, colorete, bronceador e iluminador. De pelo sintético, suaves con la piel y fáciles de lavar. Son las que recomiendo en mis clases de automaquillaje porque perdonan los fallos: reparten el producto sin cortes y difuminan sin que tengas que pelearte con el espejo. Ver más

Mostrando los 5 resultados

Para qué sirve cada brocha de maquillaje

La mayoría de los fallos que veo en clase no son de mano, son de brocha. Con la brocha equivocada el producto se acumula, se corta o desaparece por mucho que insistas. Con estas cinco tienes la cara entera cubierta y no necesitas más para empezar.

Brocha para base de maquillaje

Densa y de fibra corta. Reparte la base sin dejar marcas ni líneas, aunque te hayas puesto más producto del que querías. Es la que más diferencia marca entre un maquillaje que se ve y uno que se funde con la piel.

Brocha para polvos

Grande y suelta, para sellar sin cargar. Un barrido ligero por la zona T y el maquillaje aguanta el día sin que la piel pierda su brillo natural.

Brocha para colorete

Redonda y del tamaño justo de la manzana de la mejilla. Deja el color donde toca y te evita el churrete que luego hay que difuminar a la desesperada.

Brocha para bronceador

Angulada, para seguir la línea del pómulo y el contorno de la cara. Da calor sin marcar bordes, que es justo donde se nota si un bronceador está bien puesto.

Brocha de iluminador

Fina y aplanada. Pone la luz en un punto concreto, el pómulo alto o el arco de la ceja, en lugar de repartir brillo por toda la cara.

Cómo limpiar las brochas de maquillaje

Agua tibia y un jabón suave, siempre con la brocha boca abajo para que el agua no entre en el casquillo y afloje el pegamento. Aclara hasta que salga limpia, escurre con una toalla y déjala secar en horizontal, con el pelo asomando por el borde de la mesa. Te lo cuento paso a paso en cómo limpiar tus brochas de maquillaje.

De pelo sintético o de pelo natural

Las mías son todas de pelo sintético, y es a propósito. El pelo sintético no absorbe producto, así que rinde mejor con bases y correctores en crema, se limpia mucho más fácil y aguanta más lavados sin abrirse. El natural difumina muy bien los polvos, pero es más delicado y no todo el mundo quiere pelo animal en su neceser.

¿No sabes cuál te falta?

En mi curso de automaquillaje en Madrid trabajamos con estas mismas brochas sobre tu cara, no sobre la de una modelo. Sales sabiendo cuál coger para cada cosa y por qué.

Ver el set completo

Preguntas frecuentes

Resuelve tus dudas sobre las brochas

¿Cada cuánto hay que limpiar las brochas de maquillaje?

Las de producto en crema, como la de base o el corrector, cada semana: ahí es donde se acumulan restos y bacterias. Las de polvos, coloretes y sombras aguantan bien dos o tres semanas. Si notas que el color sale apagado o la brocha pincha, es que le toca ya.

¿Cuántas brochas necesito si empiezo de cero?

Con tres te maquillas la cara entera: una para la base, una para los polvos y una para el colorete. El bronceador y el iluminador vienen después, cuando ya tienes la base resuelta. Comprar quince brochas de golpe suele acabar en un bote lleno de brochas que no usas.

¿Sirven para maquillaje en crema y en polvo?

Sí, las cinco son de pelo sintético y funcionan con las dos texturas. Lo único que te pido es que no mezcles: reserva una para las cremas y otra para los polvos, porque si alternas sin lavar entre medias el producto se apelmaza y el acabado sale con grumos.

¿Son aptas para piel sensible?

Sí. El pelo sintético es suave y no pincha, que es lo que suele irritar cuando una brocha es mala o está vieja. Lo que sí importa con la piel sensible es tenerlas limpias: casi todas las reacciones que me cuentan vienen de una brocha sucia, no del maquillaje.

¿Tienes alguna duda?

Ponte en contacto conmigo si tienes cualquier duda o consulta

¿Tienes alguna duda?

Ponte en contacto conmigo si tienes cualquier duda o consulta