Herramientas de maquillaje

Las brochas y los pinceles con los que trabajo a diario, elegidos uno a uno por cómo recogen el producto y cómo lo difuminan. Aquí tienes las brochas de rostro, los pinceles de ojos y cejas, y los sets completos, para que montes tu neceser con lo que de verdad vas a usar. Ver más

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Tres tipos de herramienta y para qué sirve cada una

La diferencia entre un maquillaje que se ve bien y uno que se ve a parches casi nunca está en el producto: está en con qué lo repartes. Aquí tienes las tres familias separadas para que encuentres rápido lo que te falta.

Brochas para el rostro

Base, polvos, colorete, bronceador e iluminador. Son grandes y densas porque tienen que repartir producto en superficies amplias sin dejar cortes ni marcas.

Pinceles para ojos y cejas

Más pequeños y precisos: aplicar sombra, difuminarla, corregir la ojera, definir la ceja o dibujar un delineado. Aquí manda el detalle, no la superficie.

Sets y kits completos

El set entero o la opción de montarte el tuyo eligiendo pieza a pieza. Sale mejor de precio y te quita de encima la decisión de cuál comprar primero.

Por dónde empezar, según cómo te maquilles

Si empiezas de cero, el set completo: abres el estuche y está todo, sin que te falte justo la pieza que hace la mitad del trabajo. Si ya te maquillas y solo notas que algo no te sale, compra suelto lo que te falta, que casi siempre es una de difuminar. Y si lo tuyo son los ojos, empieza por los pinceles: es donde más se nota la herramienta y donde más frustra no tenerla.

Qué hace que una herramienta sea buena

No es la marca ni el precio, son tres cosas: que el pelo no pinche, que no suelte pelo al pasarlo por la cara y que el casquillo esté bien pegado al mango. Todas las mías son de pelo sintético, que rinde mejor con producto en crema, se limpia fácil y aguanta muchos lavados sin abrirse.

Cuidarlas es lo que hace que duren

Jabón suave, agua tibia y siempre con la brocha boca abajo, para que el agua no entre en el casquillo y afloje el pegamento. Secado en horizontal, con el pelo asomando por el borde de la mesa. Te lo cuento paso a paso en cómo limpiar tus brochas de maquillaje.

Tenerlas es la mitad; la otra mitad es saber cuál coger

En mi curso de automaquillaje en Madrid trabajamos con estas mismas brochas y pinceles sobre tu cara. Sales sabiendo cuál usar para cada cosa, y eso no se olvida. También lo tienes en versión online.

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Preguntas frecuentes

Resuelve tus dudas sobre brochas y pinceles

¿Qué compro primero, brochas o pinceles?

Brochas. La piel ocupa más cara y es lo primero que se ve, así que ahí una buena herramienta cambia más el resultado. Los pinceles de ojos vienen después, cuando ya tienes la base resuelta y quieres empezar a trabajar la sombra en condiciones.

¿Cada cuánto hay que cambiar una brocha?

Bien cuidada, años. Se cambia cuando empieza a soltar pelo, cuando pincha aunque esté recién lavada o cuando el casquillo baila. Lo que acorta la vida de una brocha no es usarla mucho, es lavarla mal: mojar el casquillo afloja el pegamento y ya no hay vuelta atrás.

¿Se puede maquillar bien con los dedos?

Para algunas cosas sí: el calor del dedo funde muy bien las cremas y los correctores en zonas pequeñas. Lo que no consigues con el dedo es difuminar sin cortes en superficies grandes ni trabajar producto en polvo, y ahí la brocha no tiene sustituto.

¿Cómo sé si una brocha es buena?

Pásatela por el dorso de la mano: no debe pinchar ni dejar pelos sueltos. Tira suave del pelo y mira que el casquillo no se mueva del mango. Y fíjate en la densidad: una brocha de base demasiado suelta reparte mal el producto por muy bonita que sea.

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